Quiero hacer trail, pero me asustan las subidas

Una antigua amiga solía decirme: “Correr es de cobardes”. Y es que ahora parece que para ser un ser humano válido debes ser un runner súper-equipado, necesitas una frase ingeniosa para excusar que no te guste correr. Y si quieres empezar a correr, pero te da pereza, ¿qué? Pues vas al Decathlon, compras unas mallas estridentes para motivarte y te lanzas a trotar por el paseo marítimo sorteando ciclistas. Porque es un terreno uniforme y llano y fácil… y terriblemente aburrido. Resultado: las mallas fluorescentes pierden brillo en el fondo del armario y te dices a ti mismo que «correr es de cobardes» para justificarlo.

Tú lo que querrías es correr por la montaña: ahora oir un pajarillo, ahora cruzar un riachuelo, ahora tener que centrarte en poner bien los pies para no tropezar y dejar de pensar en el trabajo que te espera en la oficina. Pere, claro, la montaña es para gente que sabe y si tu no eres capaz de dar la vuelta a la Barceloneta, ¿cómo vas a afrontar un sendero que hace subida? Pero, ah, pobre principiante, es que son deportes diferentes. El trail es trail. La definición del trail no es otra que correr por la naturaleza. No necesitas subir y bajar el Pedraforca en media mañana. De hecho, no necesitas hacer grandes desniveles. Es cuestión de escoger un entorno inspirador, adecuado a tus capacidades, y correr relajadamente, siendo parte del lugar y aceptando las irregularidades del terreno, porque es lo que es natural. Y si no puedes correr por esta subida, ¡pues hazla andando! Manos en las rodillas, peso en el metatarso, espalda recta y a tu ritmo, que no hay prisa.

No necesitas ser un runner experto para lanzarte a la montaña. Permítete ser un principiante en trail. Permítete empezar de cero e ir mejorando poco a poco haciendo algo que te gusta. Es la única manera de conservar la motivación. Si empiezas a prepararte para hacer trail haciendo algo que no disfrutas, corriendo por sitios que no te inspiran, nunca llegarás a hacer trail. Así que, ya sabes: ponte las zapatillas, prepara la mochila y sé parte del camino.

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