¡Llámame pánfila, pero tengo frío en las orejas!

¡Poco se habla de las orejas! Si necesitas consejos para escoger zapatillas deportivas, no sufras, Google puede dirigirte a 500 blogs de trail, todos iguales y saturados de publicidad, donde cada uno da su opinión. Ahora bien, en las listas de equipamiento básico para hacer trail running, poca gente piensa en las orejas. Parece ser que es mucho más necesario el frontal, que claramente solo necesitarás de noche, o el cortavientos. De las orejas hablan en artículos sobre el invierno, de manera que parece que no sea legítimo que se te congelen si empiezan a practicar trail en pleno mes de Julio. Pero las orejas son estructuras relativamente separadas del cuerpo, casi sin musculatura ni grasa y muy poco irrigadas, con lo que se enfrían mucho más que el resto del cuerpo. Si, corriendo, tu cuerpo se calienta tan poco que necesitas un cortavientos, seguramente estás experimentando un dolor lacerante en los pabellones auditivos. Si sales a correr por la montaña de noche o tan pronto que necesitas un frontal, por muy mes de Julio que sea, fácilmente te encuentres a 15ºC y te aseguro que a 15ºC y con un poco de brisa las orejas sufren, y mucho. Por tanto, en las listas de equipamiento básico de trail, es como mínimo igual de importante mencionar la protección para las orejas que el frontal o el cortavientos.

Un gorro puede ser la solución, pero, a no ser que haga frío de verdad, puede ser que te hiervan las ideas. La solución para la gente que, como yo, tiene frío en las orejas en Julio a las 7 de la mañana, es una cinta. Si puede ser una de tejido técnico, transpirable, absorbente y de secado rápido, mejor y, encima, servirá para mantener el pelo y el sudor fuera de la cara, que siempre va bien. También puedes pasar al siguiente nivel y comprarte una “cinta con orejeras para correr”, que son más anchas a los lados, tienen la forma para adaptarse a las orejas para taparlas enteras de manera cómoda y están hechas de un tejido apto pensado para hacer deporte.

Otra opción es usar orejeras, simplemente, las típicas de diadema. Hay algunas ideadas para hacer deporte (o sea, sin pelusilla, no parece que lleves un ratón en cada oreja). Ahora bien, mi modesta (in)experiencia me dice que no deben sujetarse bien, bailan todo el rato y terminan haciéndote sudar. Yo apostaría por la cinta con orejeras si hace mucho frío o por una cinta de pelo normal y corriente (pero transpirable, eso sí) si es solo para protegerte del aire fresco de la mañana durante el verano mediterráneo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *